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Corría agosto de 2011 y General Motors estrenaba en Chile el Orlando, un modelo que definía como “Todo lo que tú quieras que sea”, derivado de la plataforma mecánica del Cruze, que destacaba por su capacidad para transportar a 7 pasajeros, un completo equipamiento de serie, además de una motorización 2.0L diésel, a la que se sumaría, en 2013, la opción gasolina 2.4L.

Fabricado en Rusia, Venezuela, y Uzbekistán, el modelo salió de la línea de producción paulatinamente, mientras que en Corea del Sur, país donde se desarrolló como heredero de los Daewoo Rezzo/Chevrolet Vivant, se estrenó en marzo de 2011, país en donde estuvo en producción hasta mayo de 2018, momento en que se cierra la planta de Gunsan por el elevado costo de producción.

Sin un modelo de reemplazo, el Orlando estaba destinado, irremediablemente, a pasar a la historia del automóvil; sin embargo, desde China, se ha confirmado la producción de un vehículo de configuración similar, que utiliza el mismo nombre y, que en un comienzo estaría destinado sólo al mercado local. Su diseño deriva del prototipo de 2017, Chevrolet FNR-X.

El Orlando Chino llega como modelo 2019 y sería producido en las instalaciones de SAIC-GM Dongyue Automobile Co, una de las nueve gigantescas empresas conjuntas entre la china SAIC y General Motors, lugar donde se producen actualmente los modelos Sail, Tracker/Trax y Buick Envision.

 

 

Su producción incluye una inédita motorización Turbo de 1300 cc, especialmente  desarrollada para el modelo, con una potencia máxima de 156 caballos, asociada a transmisiones mecánicas y automáticas de 6 velocidades. A ella se uniría una opción de 163 caballos, derivada del minivan Buick GL6.

Si analizamos su estética debemos reconocer un estilo de diseño muy similar al utilizado por la General Motors coreana, mucho más moderna que la original, cuyas líneas fueron pensadas para el mercado norteamericano. En el frontal, los amplios faros son reemplazados por unos LEDs, transmitiendo una imagen más agresiva y moderna.

La doble parrilla anterior ahora se acerca en espacio, en donde el protagonismo está en la zona baja, de forma hexagonal, la que recibe filetes en tono rojo en los espacios verticales para la versión “Redline”, definida como la más deportiva. El capó, en tanto, está dotado de variados pliegues, buscando alcanzar un mejor desarrollo aerodinámico.

De costado,  se reconoce una línea de cintura más bien alta, con los pilares “C” y “D” buscando transmitir la idea de un techo flotante. Bajo el espejo, fijado en la puerta, nace un nuevo pliegue, que culmina en el faro trasero.

La diferencia entre la opción base y la full Redline, estaría definida por el diseño y tamaño de las llantas, además de las molduras laterales en toda la zona baja del vehículo, junto con un filete rojo en la zona de los espejos retrovisores, y la opción de techo panorámico y barras de techo.

En la zona trasera, los faros igualmente han disminuido radicalmente de tamaño, prolongados en forma de “punta de lanza” en los costados de carrocería. La ventana trasera es pequeña y recibe un compacto limpialuneta.

En la zona superior se ubica una visera que debería potenciar el efecto de la luz de freno, mientras que en la zona inferior, se mantienen molduras protectoras de gran tamaño, lugar donde recibe dos reflectores. La puerta trasera, estructurada en tres piezas, recibe en su parte baja a la patente.

Se mantiene la antena tipo “aleta de tiburón”. Si hablamos del interior, el panel acude a la filosofía de diseño “Dual Cockpit”, implementada originalmente en el Cruze, con líneas generales fluidas, de marcado acento deportivo. Esto es evidente en tablero de instrumentos y en el volante.

El panel general se estructura en tres niveles, fusionados para recibir la pantalla central multimedia Mylink, difusores de aire y climatizador; este último con un diseño limpio y simplificado. Detalles cromados se unen a costuras en tono rojo para la versión Redline.

El Orlando 2019 mide 4.684 mm de largo, 1.807 mm de ancho y 1.628 m de altura, con una distancia entre ejes de 2.796mm, y una capacidad de carga que va entre los 479 y los 1.520 litros.

La duda que surge de inmediato y, considerando que no existe la opción de fabricación coreana, es conocer si será o nó producido y comercializado en otros lugares. Una segunda variable dice relación con lo identificado que está el modelo, al menos en Chile, con plataformas como “Uber”, lo que “podría” jugar en contra al momento de analizar su eventual comercialización.

Galería Chevrolet Orlando 2019

 

 

 

 

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