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Noviembre de 1992 y la japonesa Subaru presentaba el Impreza, un inédito modelo que tenía la misión de mantener el legado del  Leone, nacido originalmente el año 1971, y que durante tres generaciones se mantuvo como uno de los grandes referentes de la marca.

Ofrecido originalmente en carrocería Sedán y Swing Back (SB), esta última mezcla de Hatchback y Station, presentaba una carrocería limpia, de perfil juvenil, adoptando la suspensión AWD, y ofreciendo versiones de alto rendimiento gracias a las ventajas de las motorizaciones Turbo.  

Precisamente, ese mismo año 1992 nacen las versiones Impreza WRX, acrónimo de “World Rally eXperimental”, denominación que adquiere sentido cuando entendemos que gran parte de sus mayores innovaciones mecánicas y tecnológicas vienen de la aplicación en este tipo de pruebas deportivas, con su clásica combinación de Tracción integral, Turbo y motor Boxer.

El modelo ingresará a Chile en abril de 1993, asociado a motorizaciones 1.6L de 90 CV (Sedán) y 1.8L de 103 CV (Sedán y SB), con tracción AWD para el acabado GX en carrocería Swing back. En Japón, en tanto, en enero de 1994 debutan los Impreza WRX STI, en carrocerías Sedán y Station, con motores 2.0L dotados de potencias que fluctuaban entre los 250 y 280 CV de potencia máxima, versiones especialmente acondicionadas por “Subaru Tecnical International”.

Se trata de la división nacida en 1988 dedicada a preparar los modelos de competición y los del denominado “Subaru World Rally Team”, unidades que participaban en el mundial de Rally desde 1980; precisamente, en junio de 1994, el equipo deportivo logrará su primera victoria en el 5to Rally de Acrópolis. Destacar que la división igualmente realizó versiones especiales para los modelos Legacy y Forester.

En enero de 1995, Subaru estrena el Impreza Retna, la versión 2 puertas del modelo, la misma carrocería que será utilizada en el Impreza WRX Tipo R STi versión III de 1996. Sin embargo, deberán pasar dos años más hasta que en marzo de 1998 se estrene una de las versiones más radicales y exclusivas del modelo, la mítica “22B STi”.

Su nombre derivaría del sistema de numeración posicional que tiene como base el Nº16, aunque popularmente se atribuye a la unión de su cilindrada y la suspensión Blistein.

En efecto, hace dos décadas nacía la versión especial de sólo 400 unidades, confeccionadas a mano, creada para conmemorar los 40 años de su primer modelo de producción, el histórico Subaru 360 de 1958;  los primeros 10 años de STI, y los tres títulos consecutivos de constructores del Campeonato mundial de Rally (1995 a 1997) . Con un precio cercano a los USD$40.000,  a las 24 horas, todas las unidades, sólo volante a la derecha, estaban vendidas.

Cada uno de los exclusivos 22B, se identificaron con placas entre 01 y 400, con excepción del número 13, símbolo de mala suerte en Japón. A ellos se sumaron tres unidades “000”, consideradas como prototipos, destinadas a los pilotos Colin McRae, Nicky Grist y David Lapworth, más 24 unidades para ser distribuidas fuera de Japón, 16 de las cuales terminaron en Reino Unido, donde se identificaron como “22B Type UK”, mientras que las 8 restantes se destinaron a Australia, aunque lo cierto es que se redistribuyeron a nivel mundial, a coleccionistas privados, incluido entre ellos al Sultán de Brunéi, totalizando finalmente 426 unidades.

Uno de sus rasgos más clásicos era el color azul “74F” de su carrocería, hoy identificado indistintamente como Azul Sonic, WR Blue, Rally Blue o 555 Blue Pearl. Sin embargo, lo importante estaba en su “exquisita” motorización 2.2L de 280 CV a 6.000 rpm, con un torque de 363 NM a 3.200 rpm, capaz de alcanzar los 252 Km/h. y acelerar de 0 a 100 Km/h en 4,7 segundos, aunque algunos aseguran que baja los 4 segundos.

Con esta joya tecnológica, Subaru impactó, impresionó y desconcertó a varias marcas de súper deportivos. Ferrari con el 360 Modena de 1999 aceleraba de 0 a 100 Km/h en 4,5 segundos, mientras que un Lamborghini Diablo VT del 2000 lo hacía en 3,98 segundos.

No podemos dejar de mencionar sus llantas doradas, marca BBS, de medida 235/40R17 (8,5Jx17), y neumáticos Pirelli, asociados a frenos ventilados de 11,6 pulgadas frontales, y 11,4 pulgadas los traseros, “mordidos” por pinzas de cuatro y dos pistones respectivamente.

El cuadro se completaba con el gigantesco alerón ajustable, diseño de capó particular, los tapabarros realzados, el interruptor en el tablero para ajustar el reparto de torque entre los ejes, la tracción integral a las cuatro ruedas, e inyectores de agua para enfriar aún más el Intercooler. A lo anterior, se sumaban la caja de cambios manual de cinco velocidades con las relaciones acortadas, y la suspensión específica firmada por Bilstein y Eibach.

Ficha Técnica

  • Cilindrada: 2.212 cc
  • Potencia máxima: 280 CV (208 kW) / 6000 rpm
  • Torque máximo: 363 NM (37.0 kgm) / 3200 rpm
  • Tipo de transmisión: Manual 5 velocidades
  • Diámetro x carrera: 96.9 mm × 75.0 mm
  • Relación de compresión: 8.0:1

Dimensiones

  • Longitud: 4.365 mm
  • Ancho: 1.770 mm
  • Altura: 1.390 mm
  • Distancia entre ejes: 2.520 mm
  • Distancia mínima al suelo: 140 mm
  • Peso del vehículo:  1.270 kg
  • Peso bruto del vehículo: 1.545 kg
  • Capacidad: 5 pasajeros

Galería Subaru Impreza 22B STi

 

 

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